porque lo Importante es el contenido - ISSN 2545-8353

REDONDITO

REDONDITO

El Pilates, aparte de para intentar detener, escasamente, la gravedad, sirve también para repasar olvidados conocimientos de Geometría, sobre todo, la concepción de redondez (por si hiciera falta). “Pato, trazá un círculo en el aire con la pierna”, me ordena mi profesora, jovencita, delgadita y fibrosa (una parte de mi psiquis la odia, pero es una divina). Y yo, que amo dibujar, diseño figuras indescifrables en el aire, todo, todo, menos un círculo, a menos que sea el Polar, porque a veces el split está al mango y nos congelamos todas y todas (no van tipos, olvídense de buscar un novio en una clase de Pilates, amigas y amigas, a los muchachos les gusta la acción, o sea: el maldito y sobreestimado aerobics).

También nos enseña a bajar la columna de una manera muy extraña: “redondito, redondito”. Esta chica tiene una obsesión por lo circular, miren. Y eso que ella es casi una línea recta vertical, un junco. Será por eso. Nunca nadie está conforme con su propia (des)figura. “Poné la pierna en diagonal, Pato, así, de esta manera” y lo hace ella, y le sale pasmosamente bien. Mis pobres piernas la miran, desesperanzadas, sabiendo que para ellas el concepto de “diagonal” es totalmente opuesto al de los miembros inferiores de la graduada en Educación Físíca con honores. “A que a ella no le sale tan bien el temita ese de Celeste Carballo como a mí”, pienso, mientras sonrío maléficamente, a escondidas.

Mañana tengo clases otra vez, pero esta vez voy a ir munida de una escuadra y un compás, no se va a salir con la suya la Geometría. Quiero aprobar Pilates, amigos. En cuarto año, me llevé Matemáticas y fue LA vergüenza familiar absoluta. Mis padres casi ni salían al centro para no encontrarse con sus amistades. “Así que Patricia se llevó Matemáticas? Y bueno, ya la va a aprobar en Marzo, no se aflijan”. Los pobres volvían a casa, cabizbajos y avergonzados por el oprobio al que yo los había sometido. No me va a pasar eso con la Geometría. Justicia poética, eso quiero. Ya que está difícil conseguir un De Lorean por estos días.

Patricia Salazar


Patricia Salazar
cantante, profesora de inglés, productora audiovisual, crítica de cine, narradora.