porque lo Importante es el contenido - ISSN 2545-8353

Adoctrínate que yo te subyugaré

Adoctrínate que yo te subyugaré

El escándalo Bolsonaro ha estallado y es poco lo que queda por decir de él. Sin embargo, es importante conocer mejor algunas de sus consecuencias en el ámbito de la cultura, de la ciencia y de la educación en sus diferentes niveles. El artista, docente e investigador colombiano Adolfo Cifuentes, radicado en Brasil, nos acerca una descorazonadora semblanza que evidencia el estado de alerta en el que se encuentra la comunidad académica del vecino país.

 

 

Adoctrínate que yo te subyugaré

Por Adolfo Cifuentes

 

“Nadie quiere saber de jóvenes con sentido crítico.”

Jair Mesías Bolsonaro1

 

He recibido la invitación de una colega argentina, artista y docente universitaria como yo, para comentar los eventos políticos actuales en Brasil, país en el que vivo y trabajo desde hace ya varios años. A pesar de mi gran interés por temas sociopolítico-económicos, así como por las relaciones inherentes entre arte y política, no soy ni me he considerado nunca un analista ni un especialista en esas áreas. Como docente, como artista, trataré de atender entonces esa amable invitación centrándome en la porción específica que compete (arte/universidad/educación) al actual proceso que se vive en el país ya que de hecho es no sólo la que más me preocupa y afecta, sino también la que de manera más clara refleja el afinado proceso de construcción de un totalitarismo de ultraderecha (para decir lo mínimo, pues usar el término fascista me internaría en un cuadro histórico y político que se encuentra fuera del alcance de este corto texto).

 

1 | Extirpar el pensamiento crítico

No es causal que la frase citada en el encabezamiento de este texto, del entonces candidato y hoy presidente del país, Jair Mesías Bolsonaro, haya sido dicha en una especie de anuncio/promesa de campaña sobre la relevancia que su gobierno daría al incremento exponencial de escuelas militares. En forma paralela, sus redes de apoyo virtual financiadas por empresarios que pagaron generosos paquetes de mensajes a través de redes sociales como WhatsApp y Facebook, difundieron tendenciosas ilustraciones gráficas de su discurso en las cuales, al lado de imágenes de salones, refectorios y baños de escuelas militares en los que todo estaba pulcro y organizado, se contraponían otras de los mismos locales en universidades públicas, en las que éstos aparecían decadentes, víctimas de vandalismo y poblados por hordas de LGTBs promiscuas y drogadas. No es casual tampoco que su discurso esté en consonancia con el contexto de una reforma de la educación secundaria que retiró la obligatoriedad de la enseñanza de disciplinas como artes, sociología, filosofía, geografía e historia.

Es verdad que esa última reforma data de 2017, y por lo tanto no fue producto del gobierno que acaba de instalarse, pero está en total consonancia con el discurso neoliberal que comenzó a profundarse con el golpe parlamentario que depuso a la presidenta Dilma Rousseff en 2016. Ahora, con la llegada al poder de la extrema derecha, esa instrumentalización de la educación para formar “jóvenes sin sentido crítico”, léase “fuerza de trabajo domesticada”, sólo seguirá intensificándose.

Carlota BELTRAME, S/T. Cachiporra sobre bandeja y pedestal de mármol de Carrara. 1m x 0,70m x 0,20m. 1997. Colección Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA)

Pero el proyecto educativo va mucho más allá de su funcionalidad económica. En un mundo cercado por la conspiración del comunismo cultural internacional en el que piensa que habita el delirante nuevo gobierno, la educación, la ciencia y la cultura pasan a convertirse en la línea de frente. Expurgar el “repugnante izquierdismo” que invadió y parasita las instituciones, que contamina y destruye las bases mismas de la sociedad, constituye ahora la tarea prioritaria y urgentísima. El Ministerio de la Cultura, por ejemplo, ya había sido prácticamente extinguido en la administración Temer y ahora se declaró su muerte de facto al ser fusionado con el Ministerio de Educación en el recientemente constituido gabinete ministerial del nuevo gobierno. En el plano de las universidades ya fue declarada la expurgación de la izquierda por medio del establecimiento de una especie de policía ideológico/política que controlará (por ahora) los criterios de adjudicación de becas para hacer estudios de post-graduación en el exterior, excluyendo proyectos e investigadores situados ideológicamente a la izquierda2. Todavía no se sabe muy bien cómo, ni quién, ni con qué criterios se realizará esa evaluación del contenido de “izquierda”, pero en su discurso de posesión del nuevo ministro de Educación, el teólogo/filósofo colombiano naturalizado brasileño Ricardo Vélez Rodríguez, ya declaró abiertamente el establecimiento de un proyecto de cruzada ideológica afirmando, “combatiremos el marxismo cultural hoy presente en las instituciones de educación básica y superior ya que se trata de una ideología materialista ajena a nuestros más caros valores de patriotismo y visión religiosa del mundo”3.

Como apunte jocoso (reír para no llorar) sobre lo que podría llegar a querer decir ese control ideológico a la hora de ser implantado, relataré aquí la anécdota contada por un colega, profesor del área de Ciencias Biológicas, quien, después de entregar a sus alumnos la batería de lecturas que todos los profesores encomendamos a nuestros pupilos para complementar y guiar los contenidos del curso, tuvo un curioso relato referido por una de sus alumnas. Entre los materiales entregados había un artículo titulado “La evolución de la célula” que esa alumna iba leyendo en versión impresa, sentada en su butaca del transporte colectivo, camino a la universidad. De repente un sujeto que estaba de pie a su lado, le arrebató las fotocopias y comenzó a arengar a los pasajeros del ómnibus blandiendo el material y gritando airadamente: “éste es el tipo de adoctrinamiento darwinista a que nuestros jóvenes son sometidos hoy en las universidades públicas”.

Igualmente grotesca, pero mucho menos graciosa fue la persecución y proceso jurídico que sufrió, con riesgo real de expulsión del país, una colega, italiana residente en Brasil desde hace ya más de una década, docente en la Escuela de Derecho en la universidad en la cual ejerzo: una denuncia anónima la había acusado ante la Policía Federal de realizar proselitismo político en su cátedra. Como ella misma alegaba en su defensa: “¡Estoy en el área de Derecho Laboral, campo en el cual es estrictamente imposible no hablar de política!!! El problema es que una de las muchas leyes heredadas de la época de la dictadura, nunca derogada, prohíbe a los extranjeros participar en política. Consecuentemente, el significado de esa participación, como en los tribunales de caza de brujas, puede ser cualquier cosa: usar una camiseta con algún logo, dar un “Me gusta” en Facebook, en alguna publicación o post de una figura política o, eventualmente, como en el caso de la profesora citada, entregar un artículo escrito por algún sospechoso de ser parte de la conspiración internacional del marxismo cultural que el nuevo ministro teólogo va, declaradamente, a combatir.

 

2 | Escuela con mordaza

El hecho anteriormente referido no puede tampoco ser imputado a la recién inaugurada era Bolsonaro pues también sucedió el año pasado. Aquella profesora no fue procesada ni expulsada del país, debido a un Habeas Corpus emitido por un juez que providencialmente, la asistió en su caso. En manos de otro juez, o en el contexto del nuevo gobierno, con el nuevo filósofo/teólogo en cruzada contra el marxismo cultural que encabeza hoy la cartera ministerial, no estoy seguro si hubiese podido escapar ilesa, pues el propio presidente filmó y compartió un video en YouTube incentivando alumnos a filmar y denunciar a los profesores que realicen “adoctrinamiento” en sus cátedras. Así las cosas, según el juez, según la lectura, la situación y los intereses en juego, hablar de la Revolución Francesa en una clase de historia puede ser entendido, por quien así desee hacerlo, como una incitación a la revuelta.

Aunque sólo por ahora, afortunadamente el proyecto “Escuela sin partido” presentado en la Cámara de Diputados por el abogado Miguel Nagib, fue parcial y temporalmente derrotado en 2018. Este proyecto pretende implementar diversos tipos de control y vigilancia para “asegurar” las libertades constitucionales de los alumnos y sus familias, pero, realmente procura imponer mordaza e implementar recortes en la libertad de pensamiento y de cátedra. Victoria modesta todavía pues, a lo largo del año, una alianza de oposición consiguió postergar el debate y la votación, logrando, su archivamiento temporal hasta el inicio de la nueva gestión a partir de la cual todo indica que el proyecto será retomado como parte de los trabajos del poder legislativo, en febrero de 20194. Una victoria pírrica que, aunque parezca poco, no dejó de ser un enorme triunfo, incluso si el proyecto se encuentra hoy en la línea frontal de batalla desde el cual el “Alto comisariado de las Naciones Unidas para los derechos humanos” se ha pronunciado considerándolo como una amenaza a las libertades fundamentales. También es poca cosa dada la falta de respeto y el destrato a los organismos y acuerdos internacionales que el nuevo Poder Legislativo ya demostró, en consonancia con Donald Trump, a quien idolatran tanto Bolsonaro como su clan nepotista de hijos incrustados en el poder. Tal vez más importante, sin embargo, sea el hecho de que varios proyectos de esta índole han sido (hasta ahora) rotulados como inconstitucionales por el Ministerio Público Federal y por el Cuerpo General de Abogados de la Unión a nivel regional y municipal.

 

3 | La era del mito

 

“La iglesia Evangélica perdió espacio en la historia. Perdimos espacio en las ciencias cuando dejamos la teoría de la evolución entrar en las escuelas, cuando no cuestionamos, cuando no fuimos a ocupar la ciencia – ¡Ah! vamos a dejar que la ciencia camine sola- dijimos, y ahí los científicos tomaron cuenta del área, y nosotros nos alejamos.”5

Damares Alves

 

Hoy es el día de cerrar este artículo y lo hago con broche de oro, con el chisme caliente que constituye el plato de la discordia de esta hora última: la divulgación. Hoy (9 de enero de 2019) en los medios de comunicación se difundió un antiguo video de 2013 en el cual Damares Alves, actual titular del Ministerio de la mujer, la familia y los derechos humanos, realizó, entre otras, la declaración con cual abrí este último apartado.

Carlota BELTRAME, Polizeipistole. Traducción en rodocrosita de una pistola Ballester-Molina calibre 11.25. Escala 1:1. 1997. Colección Bruzzone

Bolsonaro prometió en su discurso de campaña que haría regresar al Brasil a los valores vigentes hace 50 años. Como vemos, el plan no es sólo volver al esplendor de la época de la dictadura, cuando todo el mundo obedecía y todo era muy pulcro y honesto pues la primera gran ilusión, claro está, es la de que los militares no eran corruptos. El cuadro general de la nueva redistribución de gabinetes, de las primeras medidas y declaraciones de los miembros que construirán su arquitectura evidencia que en realidad el proyecto es mucho más ambicioso: estamos regresando rápidamente al siglo XIX, o incluso a la Edad Media y sus Santos Tribunales de la Inquisición. No obstante la gran diferencia es que ahora los tribunales no serán controlados por Roma, sino por las Iglesias Evangélicas de matriz anglo-americana y por los grandes imperios neo-pentecostales locales que, como la Iglesia Universal, apoyaron de forma desvergonzada la candidatura del “mito”, como el pueblo llama familiar y cariñosamente su gran führer salvador, Jair Mesías Bolsonaro. Pero nuevamente muchos se equivocaron en la concepción histórica del mito que éste representa ya que, en efecto, el regreso a la era del mito no es aquí el del retorno eternamente soñado por Nietzsche, es decir, hacia un pre-socrático tiempo de esplendor pagano. No, el mito aquí evocado es el del regreso a otra época dorada anterior a aquel tiempo en el que la ciencia pasó a ser dominada por el pensamiento científico racional. Así, la recuperación de los “valores morales” implica un imperativo regreso a la era los tribunales que consiguieron parar las “herejías” de Galileo Galilei y de Giordano Bruno. Las pseudo-iglesias (en plural esta vez, evangélicas, neo-pentecostales y/o carismáticas) no dejarán pasar una vez más su instante de gloria. Brasil entero irá a bautizarse en la aguas del río Jordán, gracias a las relaciones privilegiadas que el antiguo Gigante dormido está estableciendo con la Tierra Prometida, y todo brasileño tendrá la honrosa posibilidad de completar su nombre de pila con el nombre intermediario de Mesías a fin de hacer honor a su Brillante Salvador… o, quizás mejor, con el ilustre y brillante nombre del Coronel Brilhante Ustra, el torturador de la era militar vanagloriado por Bolsonaro, quien consiguió salvar al país de aquélla otra época de oscurantismo en la que, al mando el Che Guevara, los comunistas cubanos quisieron tomarse el continente entero. 6

 

4 | ¿Lo que vendrá? (a manera de conclusión)

En Brasil dicen que el año sólo empieza realmente después del carnaval. No sé entonces si las personas están esperando dejar pasar el carnaval para hacer alguna cosa. Lo dudo. Creo que la era del Mito va a durar un tiempo antes de que reaccionen aceptando como mínimo la vergüenza de haber depositado sus esperanzas en un dirigente a cuyo lado, se sabe, incluso el propio Donald Trump aparece como una persona sofisticada.

Aún nos hallamos en receso académico, pero un detalle hace pensar que la situación será duradera. En efecto, cuando fue publicada la declaración de que se tendrían en cuenta criterios ideológicos de los postulantes para el otorgamiento de becas de doctorado en el exterior, copié y compartí el link del artículo publicado por el periódico O Globo7 en uno de los grupos de trabajo académico de WhatsApp en el cual participan directores y vicedirectores de varias escuelas y facultades de la universidad en la que me desempeño. No hubo el más mínimo comentario de parte de ninguno de sus miembros sobre el peligro que tal política de control ideológico representaría para la comunidad académica. Miedo, cautela, connivencia, complicidad, oportunismo o simplemente comunión con el establecimiento de políticas de ese tipo. Cualquier opción asusta.

Hay momentos en que el silencio es más aterrador que el ruido de botas.

 

 

 

1 Discurso de campaña presidencial en la ciudad de Victoria, Espíritu Santo, 2018. https://www1.folha.uol.com.br/poder/2018/07/ninguem-quer-saber-de-jovem-com-

2 Según artículo del periódico A Folha Diferenciada: “O MEC passará a ter critérios ideológicos para conceder benefício para pós-graduação doutorado no exterior, numa clara demonstração de perseguição à esquerda. Na primeira semana como presidente, Bolsonaro deu claros sinais de que só governará para quem defender a cartilha autoritária e conservadora do seu governo. Na campanha em que integrantes da sua equipe chamam de “despetização” estão sendo estudados critérios de perseguição ideológica em diversos setores“. https://folhadiferenciada.blogspot.com/2019/01/bolsonaro-so-dara-bolsa-de-estudos-quem.html //

3 https://g1.globo.com/politica/noticia/2019/01/02/ricardo-velez-rodriguez-assume-ministerio-da-educacao-em-cerimonia-em-brasilia.ghtml

4 Véase http://www.escolasempartido.org / Varios proyectos de ese tipo y en ese espíritu han sido cuestionados por el Ministerio Público Federal y por la Advocacia-Geral da União como inconstitucionales, ya que a nivel regional y municipal diversas variaciones del proyecto han sido implementadas.

5 Vea las declaraciones en extenso en https://www.noticiasaominuto.com.br/politica/809005/damares-igreja-perdeu-espaco-com-a-teoria-da-evolucao-nas-escolas. Otro artículo aparecido en la versión on-line de luno de los más grandes periódicos del país contiene también trechos del video en el cual la ministra realizó esas declaraciones: https://g1.globo.com/politica/noticia/2019/01/09/em-video-ministra-dos-direitos-humanos-critica-adocao-da-teoria-da-evolucao-nas-escolas.ghtml

6 Es claro que estoy permitiéndome una pequeña digresión al utilizar la parodia como recurso estilístico-formal. Sin embargo es necesario aclarar que, Mesías es también nombre oficial del nuevo líder, adicionado a su nombre a través de su segundo bautismo en las aguas el rio Jordán. Justamente el nuevo gobierno ha declarado su admiración por el régimen de la extrema derecha israelí representado por Natanyahu, quién junto al conservador Viktor Orban, presidente de Hungría, fue uno de los pocos gobernantes que acompañó a Bolsonaro en su asunción como presidente de la República federativa del Brasil. En efecto el apego y la admiración del nuevo presidente por la Tierra Prometida prioriza el traslado de la Embajada de Brasil a Jerusalén, con todas las implicaciones éticas y geopolíticas que eso significa, no sólo en relación al conflicto israelo-palestino, sino también en relación su alineamiento ciego a la política exterior estadunidense que puede llegar a involucrar gratuitamente al pueblo brasilero en conflictos internacionales. De igual forma, es pública y abierta la admiración del nuevo presidente hacia la figura del torturador coronel Brilhante Ustra, a quien muchos militares rechazan como figura legitimadora de las Fuerzas Armadas.

7 O Globo se halla libre de sospecha de ser un vehículo de izquierda, pues emblemáticamente representa la prensa de la derecha, vocera del capital financiero. En efecto, ese periódico fue la piedra angular sobre la que se construyó el imperio económico Globo cuyos propietarios son la familia más rica del Brasil.

 


Adolfo Cifuentes
Colombiano residente en Brasil, es artista y Doctor en Artes por la Universidad Federal de Minas Gerais. Especialista en el lenguaje fotográfico dentro del arte actual, ejerce la docencia en el Departamento de Fotografía y Cine de la Escuela de Bellas Artes de la UFMG, Belo Horizonte, Minas Gerais, República Federativa del Brasil.

Imagen de tapa: Carlota BELTRAME, Vigilia. Gorra militar de ónix con luminaria interior. Escala 1:1. Versión 2014. Fotografía: Albornoz/Alonso.