APROVECHAMIENTO DE PLANTAS NATIVAS DEL NOA

APROVECHAMIENTO DE PLANTAS NATIVAS DEL NOA

APROVECHAMIENTO DE PLANTAS NATIVAS DEL NOA

Las plantas medicinales y alimenticias nativas del noroeste argentino pueden mejorar la calidad de vida de la población y promover las economías regionales.

por María Inés Isla y Catiana Zampini

 

En el Noroeste Argentino tenemos una extraordinaria biodiversidad vegetal, ya que confluyen diferentes eco-regiones, desde tropicales a áridas y semiáridas, pudiéndose encontrar numerosas especies de plantas. Muchas de éstas fueron usadas por nuestros ancestros como alimento o medicina. Las plantaban en sus jardines o las recolectaban de zonas donde crecían espontáneamente. Sin embargo, con el tiempo algunas fueron desapareciendo debido al avance de la urbanización, restringiéndose su distribución a algunas zonas, así como su uso sólo en comunidades rurales. De allí, la necesidad de profundizar su conocimiento para fomentar su conservación e incentivar su uso y generación de cadenas de valor.

 

LAS PLANTAS ALIMENTICIAS NATIVAS Y LA SEGURIDAD ALIMENTARIA

De acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la seguridad alimentaria de un hogar significa que todos sus miembros tienen acceso en todo momento a suficientes alimentos nutritivamente adecuados y seguros para una vida activa y saludable. En ese sentido la riqueza florística del Noroeste del país nos brinda un gran abanico de especies vegetales comestibles con frutos como el chilto o tomate de árbol, el arrayán y el mato, que crecen en regiones subtropicales como las Yungas; frutos como el algarrobo, el mistol y el chañar, que crecen en ambientes secos del Norte del país; los frutos de mikuna o berberis por nombrar algunos, o el yacón, o el soldaque, quinua, quiwicha y así podemos seguir con una larga lista de especies alimenticias.

Frutos de las yungas tucumanas como el mato (a) y el chilto (b), y de ambientes áridos como el algarrobo blanco (c) y chañar (d).

Estos recursos, hoy disponibles para las comunidades locales, representan un gran potencial para la seguridad alimentaria no solo a nivel local sino también regional y nacional. INBIOFIV explora las potencialidades de especies vegetales colectadas de diferentes ambientes del NOA, tratando de generar nuevas cadenas de valor para las mismas, promoviendo su aprovechamiento sustentable.

A modo de ejemplo podemos mencionar al algarrobo blanco y negro, cuyas harinas son aptas para celíacos. INBIOFIV demostró que la semilla de algarrobo tiene un contenido proteico semejante a la soja con proteínas de alto valor nutricional y funcional. Elaboramos en el instituto un concentrado proteico que podría utilizarse para suplementar las dietas de personas que tienen carencias nutricionales. Por otro lado, se encontró que la harina de algarrobo tiene polifenoles con propiedades antioxidante, antiinflamatoria, hipoglucemiante e hipolipemiante. El algarrobo negro debe su color a un pigmento natural rojizo (antocianinas) con mucho valor en la industria alimenticia y con interesante propiedad antioxidante, siendo sus niveles de antocianinas semejantes a los encontrados en el arándano.

Otro fruto que merece una mención especial es el chilto o tomate de árbol. Esta baya tiene un alto contenido de vitamina C, semejante al kiwi y tiene carotenoides o provitamina A. Es rico en minerales y en ácido rosmarínico y derivados del ácido cafeico que le dan propiedades adelgazantes, ya que inhibe enzimas que participan en el metabolismo de los carbohidratos y de los lípidos. A partir de este fruto en INBIOFIV se formuló un suplemento dietario que podría ser incorporado en la dieta de personas con síndrome metabólico y también se están desarrollando diferentes productos a base de pulpa, cáscara y semillas. Asimismo, se desarrollaron bebidas fermentadas utilizando el jugo de chilto para ser utilizado como un alimento funcional.

No solo se pretende revalorizar los frutos nativos con fines alimenticios sino también, en la búsqueda de aportarles un valor agregado y fomentar su producción, desarrollamos a partir de ellos, envases bioactivos y ecoamigables. Recientemente, se diseñaron envases tipo “films” utilizando extractos de harina de algarrobo negro que podrían ser utilizados para conservar queso en fetas. Los polifenoles de chilto también fueron usados en el desarrollo de un tipo de fibras que podría ser utilizado como un envase activo.

Estos descubrimientos ponen en evidencia el gran potencial que presentan nuestros frutos y justifican promover su cultivo y conservación. En este sentido, es de destacar el desarrollo incipiente del cultivo de frutos nativos por parte de pequeños productores locales, tal es el caso del chilto o tomate de árbol en el pedemonte de Tucumán, Salta y Jujuy, el cultivo de mato en Tucumán o el cultivo de algarrobos en los Valles Calchaquíes y en Santiago del Estero. Si bien se cuenta con apoyo provincial y municipal para estimular el desarrollo de cultivos de frutos nativos incorporados al Código Alimentario Argentino, es necesario que se incluya en la agenda regional la prioridad de promover el desarrollo sustentable de los mismos, ya que se trata de una actividad que tiene un enorme potencial para el desarrollo de la bioeconomía regional y debería ser aprovechada.

 

LAS PLANTAS MEDICINALES NATIVAS. CULTIVO Y VALOR AGREGADO

Existen en el NOA numerosas plantas medicinales con las que los pobladores curan muchas de sus dolencias (artritis, artrosis, infecciones por bacterias y hongos, para bajar la glucemia, el colesterol, el ácido úrico, diuréticos, antivirales, entre otras). En los mercados del interior podemos encontrar desde artesanías, a comidas y muchísimas hierbas medicinales como las jarillas, los baccharis o tolas, el pájaro bobo, la efedra, la tusca, el palo santo, la cola de caballo, el chañar, entre otras.

Plantas medicinales del NOA: jarilla pispito (a), tolilla (b), tola (c), senecio (d) y churqui (e).

En ese sentido, desde INBIOFIV venimos estudiando estas especies para demostrar sus propiedades medicinales, darle mayor valor agregado y así promover su cultivo y uso sustentable. A modo de ejemplo sobre las potencialidades de las plantas medicinales de nuestra región, podemos mencionar los distintos tipos de jarillas (Larrea cuneifolia, Larrea divaricata y Zuccagnia punctata), especies vegetales que crecen en zonas semiáridas del país. En el instituto demostramos que los extractos hidroalcohólicos obtenidos de estas especies tienen capacidad antifúngica sobre hongos vaginales y sobre hongos dermatofíticos que atacan las uñas. Por otro lado, tienen una elevada potencia antibiótica inhibiendo el crecimiento de patógenos que producen infecciones cutáneas e infecciones de partes blandas. Los extractos de jarilla se caracterizan también por su potencia antiinflamatoria semejante a los antiinflamatorios comerciales. De este modo, se desarrollaron microencapsulados y óvulos vaginales, así como productos antimicrobianos de uso tópico como cremas y geles.

Plantas medicinales nativas que se comercializan en mercados del interior tucumano.

Además, recientemente demostramos la capacidad de las jarillas para inhibir el crecimiento de tumores. Las infusiones de jarillas (tés) resultaron ser muy buenos antioxidantes, semejantes al té verde, y mantienen su actividad aun después del pasaje por el tracto gastrointestinal. También se ha comprobado que los extractos de Jarillas podrían utilizarse en la formulación de cosméticos tales como cremas anti envejecimiento ya que son capaces de inhibir la actividad y la expresión de enzimas que participan del proceso de envejecimiento de la piel.

 

A pesar del gran potencial de estas especies nativas de Argentina, actualmente sólo son comercializadas como hierbas medicinales en ferias locales. Teniendo en cuenta los desarrollos tecnológicos logrados utilizando estas plantas como principios activos, que le aportan mayor valor agregado, éstas podrían ser explotadas comercialmente en la formulación de fitocosméticos y fitomedicamentos. Estas especies crecen de manera silvestre sin ningún tipo de cuidado, por ello debería promoverse el cultivo a campo en su ambiente natural, de modo que la propia comunidad se convierta en proveedora de la materia prima para cualquier emprendimiento.

 

 

 


María Inés Isla
Bioquímica y Doctora en Bioquímica (UNT). Actualmente es Investigadora Principal del CONICET y directora del Instituto de Bioprospección y Fisiología vegetal (INBIOFIV, UNT-CONICET) y docente regular de la Facultad de Ciencias Naturales e IML. Universidad Nacional de Tucumán.
Iris Catiana Zampini
Farmacéutica y Doctora en Ciencias Biológicas (UNT). Actualmente es Investigadora Independiente en el Instituto de Bioprospección y Fisiología vegetal (INBIOFIV, UNT-CONICET) y docente regular de la Facultad de Ciencias Naturales e IML. Universidad Nacional de Tucumán.

Bibliografía:

  • Carabajal, M.P.A., Perea, M.C., Isla, M.I & Zampini, I.C. (2020). The use of jarilla native plants in a Diaguita-Calchaquí indigenous community from northwestern Argentina: An ethnobotanical, phytochemical and biological approach. Journal of Ethnopharmacology, 247: 112258.
  • Moreno, M.A., Gómez-Mascaraque, L., Arias, M., Zampini, I.C., Sayago, J.E., Pino Ramos, L.L., Schmeda-Hirschmann, G., López-Rubio, A. &Isla, M.I. (2018). Electrosprayed chitosan microcapsules as delivery vehicles for vaginal phytoformulations. Carbohydrate Polymers, 201: 425-437.
  • Orqueda, M.E., Torres, S., Zampini. C., Cattaneo, F., Fernández Di Pardo, A., Valle, E., Jiménez-Aspee, F., Schmeda-Hirschmann, G. & Isla, M.I. (2020) Integral use of Argentinean Solanum betaceum red fruits as functional food ingredient to prevent metabolic syndrome: effect of in vitro simulated gastroduodenal digestión. Heliyon, 6: e03387.
  • Pérez, M.J., Moreno, M.A., Martínez-Abad, A., Cattaneo, F., Zampini, C., Isla, M.I., López-Rubio, A. & Fabra, M.J. (2020). Interest of black carob extract for the development of active biopolymer films for cheese preservation. Food Hydrocolloids, 106436.
  • Roco, J., Alarcón, G., Medina, M., Zampini, C., Isla, M.I. & Jérez, S. (2018). Oral administration of Zuccagnia punctata extract improves lipid profile, reduces oxidative stress and prevents vascular dysfunction in hypercholesterolemic rabbits. Phytomedicine, 48: 104-111
  • Zampini, I.C., Villena, J., Salva, S., Herrera, M., Isla, M.I. & Álvarez, S. (2012). Potentiality of standardized extract and isolated flavonoids from Zuccagnia punctata for the treatment of respiratory infections by Streptococcus pneumoniae: In vitro and in vivo studies. Journal of Ethnopharmacology, 140: 287-292.
  • Zampini, I.C., Villarini, M., Moretti, M., Dominici, L. & Isla, M.I. (2008). Evaluation of genotoxic and antigenotoxic effects of hydroalcoholic extracts of Zuccagnia punctata Cav. Journal of Ethnopharmacology, 115: 330-335.

 



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