LA ILUSTRACIÓN OSCURA Y LA AMENAZA NEOREACCIONARIA

Si llegaste hasta acá, seguramente te estarás preguntando por el vínculo entre Javier Milei y Silicon Valley. En este texto inédito de Cintia Caram para la revista Sin Miga, la autora explora el proyecto neoreaccionario en curso, que busca reemplazar a las democracias occidentales. La pregunta que surge es: ¿se hallan éstas en su mejor momento para resistir a los embates de las derechas alternativas?
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LA ILUSTRACIÓN OSCURA Y LA AMENAZA NEOREACCIONARIA
Por Cintia Caram
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La Ilustración en disputa
Desde que Kant respondió a la pregunta “¿Qué es la Ilustración?”, el debate se reaviva cada cierto tiempo no solo en el ámbito académico, sino en la opinión pública. Para el filósofo de Königsberg la Ilustración es definida como salida de la autoculpable minoría de edad y esto tiene una implicancia individual –expresada en el lema sapere aude! atrévete a saber– pero también tiene un sentido social e histórico que se manifiesta en el uso público de la razón de cada cual para confluir en un progreso de la humanidad toda.
Esa confianza inicial en el poder de las ideas de cambiar la realidad, se volvió sospecha con el cambio de dirección de la Revolución Francesa, momento en el que el pensamiento ilustrado se equiparó con la amenaza del Terror. En el siglo XX, después de la Segunda Guerra Mundial, con Adorno y Horkheimer la Ilustración adquirió el rostro del positivismo, un pensamiento a favor de la razón instrumental y, sobre todo, el origen de los totalitarismos. A esta crítica antiilustrada se le sumó la denuncia de los males de la modernidad: el nihilismo moral de las sociedades de masas y la crisis de la civilización occidental. Después se la acusó de ser eurocéntrica, patriarcal, de imponer la fría racionalidad negando sentimientos y emociones. [1]
La amenaza Neoreaccionaria
En 2012, Nick Land[2] publicó La Ilustración Oscura. En este texto Land acuña el término –Ilustración Oscura– que luego servirá para identificar un conjunto diverso de pensadores no académicos, pero si muy influyentes y de ideas identificadas con el movimiento Neorreaccionario (NRx). En este caso, a diferencia de la crítica posmoderna o decolonial, pero en el fondo ilustrada del proyecto del siglo XVIII, hablamos de una negación de los fundamentos mismos de la Ilustración.
El texto de Land es una especie de manifiesto antidemocrático, antiigualitario, autoritario, antiliberal, eugenista y negador de los derechos humanos básicos. No es de fácil lectura, aunque no sea académicamente sofisticado ni metodológicamente riguroso, en el que encontramos referencias a Hobbes, Nietzsche, Marx, los padres fundadores de Estados Unidos, pero también las películas Terminator y The Matrix. Sus ideas provienen de un círculo más amplio: Curtis Yarvin,[3] también conocido como Mencius Moldbug, Patri Friedman[4] y Peter Thiel.[5] El peligro que representan es que son el think tank de la derecha alternativa, reconocidos como ideólogos de programas implementados en gobiernos de derecha como el de Trump, Milei o Kast. No hace falta que estos políticos efectivamente hayan leído a Land o a Yarvin para encontrar la puesta en escena de sus propuestas.
El concepto principal de la ideología NRx es que la democracia es incompatible con la libertad, incluso la salida de la democracia es el único derecho universal. La democracia, según Land, es la responsable de la decadencia social: un virus que produce una “expansión masiva de la población zombie” y detiene el verdadero progreso de las fuerzas productivas. Curarse de ese virus, salir de la democracia, es superar al Estado porque este, en su modelo dominante es la representación de la voluntad popular. Sin embargo, desde su perspectiva, las condiciones de “inmunidad” hace difícil, por ahora, eliminar al Estado. La propuesta en este punto es la de un neo cameralismo que apunta a fortalecer las riquezas del Estado. Sin embargo, el bienestar de ese Estado nada tiene que ver con una idea de defensa de la Soberanía. Un país es visto como una empresa con acciones negociables donde cada acción representa un voto y los residentes –nunca ciudadanos– son puras unidades económicas que deben ser ordenadas para maximizar los activos. En ese contexto el gobierno debe quedar en manos de un monarca CEO. La monarquía es presentada como superior a la democracia, en primer lugar, porque significaría que las decisiones sean tomadas de manera mucho más rápida sin necesidad de consultas populares o acuerdos entre representantes de distintas fuerzas y, en segundo lugar, porque todo monarca cuida del patrimonio mucho más que el líder socialdemócrata que solo busca su propio beneficio antes de la alternancia en el poder. Con esta estructura política los NRx buscan no influir en la política sino formalizar el poder de los magnates digitales.
El segundo concepto central para entender a la doctrina de la Ilustración oscura es el de “Catedral”. Esta representa todo lo que buscan derrocar por ser el límite al proyecto de cambio civilizatorio que proponen. Es el conjunto de medios de comunicación, agencias de noticias y universidades que determinan las ideas que son aceptables en la sociedad. Combatir a la catedral es combatir el pensamiento progresista e igualitario que, para ellos, no tiene otro fundamento que la fe. Según Land, los principios de libertad e igualdad “son recibidos como principios religiosos, con toda la intensidad pasional que caracteriza a los objetos de fe”. Para salir de esa superstición ellos proponen la píldora roja (concepto tomado de la película Matrix) que muestra cómo controlan las mentes de las mayorías a través de lo que es políticamente correcto y lo que no. Para los NRx esto nada tiene que ver con la racionalidad que ellos representan. En ese sentido Land se burla del intelectual moderno como un “puritano descendido de fanáticos quema-brujas”. Hay un error grave en este discurso que identifica el origen protestante de los valores ilustrados, pero no da cuenta del proceso de secularización, racionalización y universalización por el que mutaron. Es cierto que los primeros reclamos de libertad de conciencia, libertad de expresión o trato igualitario aparecieron en las minorías religiosas, sobre todo en Inglaterra y en Francia, sin embargo, alcanzaron una aplicación virtualmente universal en la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano.[6] El núcleo del argumento NRx es que la creencia en la igualdad humana fue y sigue siendo un delirio gnóstico, por eso no creen que haya discusión posible con los fanáticos religiosos que reemplazaron a dios con el hombre como foco espiritual.

Para oponerse a la fe religiosa en la igualdad, parte de la burda “observación empírica” de las desigualdades: género, etnicidad, atractivo físico, inteligencia. Concluye: “Se requiere una violencia en escala genocida para siquiera aproximar un programa igualitario práctico”. La mas importante de las diferencias fácticas entre los hombres es la de la inteligencia medida en Coeficiente Intelectual (CI). Todo gobierno democrático arruina la vida de los individuos con CI alto, los iguala para abajo y tienden a medidas poco productivas. Yarvin planteó la posibilidad de encerrar a los y las que carecen de capacidad cognitiva para contribuir a la economía. La alternativa más “humana” al genocidio, es que las celdas contengan una interfaz de realidad virtual inmersiva.[7] Land, por su lado, argumenta que las víctimas de toda violencia son los inteligentes, atacados por insufribles y que, a ellos les corresponde las riendas de las sociedades porque saben combatir con verdades científicas, el virus de la democracia, las sociedades zombies y los fanáticos igualitaristas.
Estas ideas tienen, desgraciadamente, correlatos en la realidad. En 2024 Javier Milei dispuso el cierre definitivo de la Agencia Nacional de Noticias Télam, y en 2025 extendió el uso del acrónimo NOLSALP: “No odiamos lo suficiente a los periodistas”. La administración de Trump, por su parte, eliminó la principal agencia de noticias de la Casa Blanca por negarse a llamar Golfo de América al Golfo de México. La prensa, es uno de los pilares de La Catedral. El otro, las universidades, son atacadas de norte a sur. Trump lanzó una ofensiva a la Ivy League[8] congelando fondos federales para investigación, demandando a algunas universidades en la justicia por antisemitismo y rescindiendo contratos. En Argentina, desde la campaña para ganar las elecciones presidenciales se advirtió el desfinanciamiento brutal al que fueron sometidas las Universidades Nacionales y CONICET a pesar de que el congreso y el poder judicial ratificó muchas veces la ley de financiamiento universitario.
La pregunta que surge entonces es ¿a qué broma de la historia se debe el ascenso de estas ideas? Se entiende que las corporaciones de Silicon Valley adhieran a la Ilustración oscura cuyos beneficios son todos para ellos clausurando cualquier intento de redistribución de las riquezas y limitación al poder. El ascenso a través del voto popular de las derechas extremas –que representan las propuestas NRx– no hacen más dejar en evidencia que las democracias liberales están en crisis por no haber podido cumplir promesas largamente ansiadas de bienestar económico y social lo que generó frustración y desilusión en amplios sectores de la población. Frente a este desencanto, el pensamiento NRx descarta la política misma y propone una gestión empresarial de la vida, donde la desigualdad no es un fallo sino un diseño tal y como proponen Thiel, Yarvin y Land. Sin embargo, y a riesgo de no responder completamente a la pregunta anterior, creo que los ideales del proyecto ilustrado del siglo XVIII no han perdido vigencia. La igualdad, la libertad o la justicia social siguen siendo igual o más imperiosamente deseables, no deberíamos tirar al bebé con el agua del baño. Esto significa que, los “todavía no” de la democracia no deben llevarnos a concluir, con la Ilustración oscura, “no es posible”. Negar los derechos de la igualdad, de la libertad, de la justicia social como meras ficciones desde los hechos duros es negar la potencia transformadora de los derechos con su facticidad innegable aun cuando, en el camino, también hayamos sufrido derrotas. Revisar los errores de la democracia no significa abolirla sino mejorarla, pero para eso hace falta el valor de hacerse cargo de que, hasta ahora el camino de la democracia estuvo irremediablemente mezclado con capitalismo, con colonialismo, con razón instrumental. La Ilustración debe funcionarnos como horizonte crítico para la crisis de los valores ilustrados, como dijo Mme. de Staël, y yo soy una convencida de eso: “Las luces se curan con más luces” nunca con menos.
[1] En el siglo XX y sobre todo las primeras décadas del siglo XXI aparecieron reivindicaciones del espíritu ilustrado, que no fueron suficientes para contrarrestar la crítica.
[2]Nick Land es un filósofo inglés, fundador del colectivo Unidad de Investigación de Cultura Cibernética (CCRU) de los años 90, se lo considera el padre del aceleracionismo de derecha.
[3] Bloguero de extrema derecha, de enorme influencia en Silicon Valley y en figuras de primera línea de la administración de D. Trump como en vicepresidente J.D. Vance.
[4] Anarcocapitalista estadounidense, nieto de Milton Friedman. Trabajó como ingeniero de Google hasta que se dedicó al proyecto de construcción de una nación libertaria flotante cerca de la costa de California. Su proyecto tiene como máximo inversor a Peter Thiel.
[5] Co-fundador, junto con Elon Musk de PayPal, gran inversor de las start-up dedicadas a innovaciones tecnológicas. En 2003 fundó Palantir Technologies, empresa de análisis de macrodatos y especializada en la industria de la guerra.
[6] La Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano aprobada por la Asamblea Nacional Constituyente de la Revolución Francesa finalmente deja fuera del reconocimiento de derechos a mujeres, a los esclavos de las colonias y otras minorías. Sin embargo, hubo propuestas como las de Nicolas de Condorcet mucho más abarcadoras.
[7] Cfr. Mencius Moldbug: https://www.unqualified-reservations.org/2008/11/patchwork-2-profit-strategies-for-our/
[8] La Ivy League es un conjunto de Universidades de Estados Unidos reconocidas mundialmente por su excelencia académica, alta selectividad y prestigio histórico, entre ellas se encuentra Harvard, Princeton, Yale o Columbia.
Imagen de tapa: Máximo PEDRAZA, S/T. Acuarela sobre papel. 17 x 24,5 cm. 2014
Actualmente vive y trabaja en la CABA (Buenos Aires, Argentina).