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PASO 2017 | Pablo Yedlin, Candidato de Lista Celeste y Blanca

PASO 2017 | Pablo Yedlin, Candidato de Lista Celeste y Blanca

Las elecciones nacionales Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) otorgan mayor participación a los partidos políticos y los ciudadanos en todas las etapas del proceso electoral. El próximo 13 de agosto se definirán los nombres de quienes competirán en los comicios de octubre para la renovación de la mitad de integrantes de la Cámara de Diputados y de un tercio en la Cámara de Senadores. Los resultados perfilan el escenario de las fuerzas políticas que disputan por liderar los destinos de Argentina y por eso se las considera “la encuesta más creíble”.

Tucumán renueva cuatro diputados/as nacionales. Sin Miga ha entrevistado a candidatos y candidatas que compiten en las PASO y que integran las listas de las fuerzas identificadas con el ideario nacional, popular y progresista que nos define.

 

ELECCIONES PASO 2017

PABLO YEDLIN

Candidato de Lista Celeste y Blanca

 

¿Desde qué lugar o espacio, o lugar de trabajo, se incorpora a la lista en la que participa para estas PASO?

PY: Vengo militando en el peronismo a partir de 2003 cuando asumí como Secretario de Salud de la Provincia de Tucumán convocado por el doctor (Juan) Manzur y (José) Alperovich que era el Gobernador electo de nuestra provincia. En aquél año Manzur se desempeñaba como Secretario de Salud de La Matanza durante la intendencia de (Alberto) Balestrini. Yo soy pediatra y en ese momento acá en Tucumán había mucha mortalidad infantil al punto de que, junto con Formosa, era la provincia con la mortalidad infantil más alta de Argentina. La desnutrición… ¿se acuerdan? Era la époc en la que Tucumán salía en todos los portales del mundo por este tema, así que de alguna manera Manzur pensó que un pediatra podía abordar más idóneamente ese grave problema. Por eso empecé a militar afiliándome al Partido Justicialista y comencé a desempeñarme como Secretario de Salud de la provincia. Con el tiempo me di cuenta que tanto la política como el mismo PJ eran herramientas genuinas de transformación de la realidad y me fui comprometiendo por completo. En 2007, cuando Manzur pasó a ser Vicegobernador fui convocado como Ministro de Salud, y en ese cargo permanecí trabajando durante ocho años. En 2009 Manzur fue convocado por Cristina para desempeñarse como Ministro de Salud de la Nación, cartera que hasta ese momento había sido ocupada por Graciela Ocaña. Ella siempre dice que la reemplazaron porque combatía a las mafias, pero en realidad Ocaña se va porque en aquel año la gripe había generado 600 muertos de los cuales 150 eran mujeres jóvenes embarazadas ¡así de grave! También había habido 20.000 casos de dengue de los cuales murieron cinco afectados. En la Argentina nunca había muerto tanta gente por dengue como en aquella oportunidad y en mi opinión esto fue el resultado de una inoperancia absoluta en un área tremendamente sensible. Fue un error haberla nombrado en ese puesto y un horror que ahora Ocaña se justifique diciendo que había combatido “mafias” y que por eso fue removida ya que esta falsedad no remite a ningún estudio real de archivo.

Manzur se fue en 2009, un año difícil desde el punto de vista electoral en el país. Acá en Tucumán ganamos cómodamente, pero en Buenos Aires habíamos perdido. Lo cierto es que Manzur partió en teoría por seis meses llevándose gran parte del equipo que habíamos formado… pero se quedó por seis años. Esto me convirtió en el Ministro de Salud del resto de la gestión de Alperovich. Ya en 2015, cuando Manzur y Osvaldo Jaldo asumieron como gobernador y vice-gobernador respectivamente, me ofrecieron ser Secretario General de la Gobernación, de manera que llevo casi dos años en el rol de coordinación de los ministerios ya que, aunque acá no tenemos la figura de Jefe de Gabinete, mi trabajo es el de conectar las diferentes carteras y algunas áreas muy variopintas que dependen directamente de mi secretaría, como la de Deportes, el Teatro “Mercedes Sosa”, la Escribanía, la Subsecretaría de Transparencia, el Boletín Oficial, todo el despacho del señor gobernador, el del Ente de Infraestructura, el del Ente Cultural, los cuales como expliqué, se relacionan a través mío con el Poder Ejecutivo. O sea que es bastante amplia mi misión, a diferencia de la anterior, concentrada en una problemática específica como la salud pública.

Desde esta trayectoria me incorporo ahora como candidato a diputado de la Lista Celeste y Blanca y también porque fui candidato a intendente por San Miguel de Tucumán en las elecciones de 2015 en las que, aunque perdimos, hicimos una aproximación muy buena teniendo en cuenta los números con los que contábamos al comenzar la campaña. Ahora bien, fui convocado como uno de los referentes del área capital pero ustedes vieron que nuestra lista está básicamente constituida por candidatos del interior. Osvaldo (Jaldo) como tranqueño, después viene Gladys (Medina), de Banda del Río Salí, luego yo quien, como les decía, soy el único de la capital de nuestra provincia y después viene Sandra (Mendoza) que es de Famaillá. Pero los tres suplentes también son del interior de Tucumán.

 

¿Cuáles son los temas que están en su agenda?

PY: Si bien uno se presenta para diputado sabiendo, obviamente, que su rol básico es el de pensar leyes y, aunque vamos a llegar a eso, me parece que hoy tenemos que hacernos eco de un mensaje muy claro que tienen que dar las urnas acerca de las políticas que viene llevando adelante el gobierno de (Mauricio) Macri, que están equivocadas. Equivocadas no por él, ya que está muy convencido de lo que hace, sino por los efectos devastadores que aquellas medidas están generando en el interior de la Argentina, y no sólo en los grupos más vulnerables, sino en la clase media. En efecto, es un error creer que las políticas económicas de Cambiemos sólo generan problemas en los sectores pobres de la población. Se trata de una realidad de ajuste muy compleja porque hay una enorme transferencia de recursos desde los sectores populares a los de mayor concentración de la riqueza que, como se puede ver, va profundizando cada vez más el empobrecimiento de nuestra gente. Cuando recorremos San Miguel o el interior de la provincia, comprobamos que claramente hay más personas empobrecidas y no, como se dice, “porque antes el INDEC medía mal”. Solamente hay que ir y recorrer para comprobar que la situación es muy grave. Hemos mantenido los comedores escolares abiertos en invierno no porque nos pareciera una medida simpática, sino todo lo contrario, porque hemos tenido que hacerlo, y lo hicimos exclusivamente con recursos provinciales debido a la grave inseguridad alimentaria de los grupos sociales más vulnerables. Lamentablemente ha regresado esta situación que había desaparecido en la Argentina, hay que decirlo, sobre todo a partir de la Asignación Universal por Hijo (AUH). Cada vez que hablamos de pobreza se discute sobre la veracidad del INDEC o sobre la anécdota de Alemania olvidando que salir de la pobreza estructural implica un proceso que demora décadas. En los últimos años, Tucumán ha sido un ejemplo de trabajo contra pobreza estructural pues se llevó agua potable, se construyeron cloacas, escuelas, hospitales, centros de salud en muchísimas regiones vulnerables de nuestra provincia buscando socavar la pobreza estructural, y todo ello acompañado de la generación de trabajo, de la inversión en el cultivo del limón, del arándano o de la frutilla logrando así que 150 productos tucumanos se exportaran a más de 160 países. Sin embargo, la actual baja de ingresos y el fantasma de la pobreza extrema hizo reaparecer en el horizonte a la desnutrición como riesgo sanitario. Lamentablemente, no sólo hoy no estamos avanzando hacia el compromiso de campaña de “pobreza cero”, sino que se ha parado muchísimo la obra con respecto a la pobreza estructural, y lo que es peor, ha regresado el hambre. Y el hambre es urgente. Entonces nosotros estamos reclamando un aumento de las AUH, lo mismo que también exigimos desde Tucumán que se incrementen todas las partidas alimentarias nacionales en forma sostenida, porque el aumento que hemos tenido ha sido escaso, ha sido por muy por debajo de los índices inflacionarios y en realidad estamos recibiendo menos plata en partidas alimentarias, situación que venimos reclamando con nuestros senadores, con nuestros diputados pero bueno… evidentemente hace falta que las urnas nos ayuden.

Otro tema en el cual quiero trabajar es el de salud, porque es el área en donde me he especializado. Me interesa trabajar en una ley que garantice la obligatoriedad de las vacunas ya que Argentina no tiene una ley al respecto. Sí tenemos vacunas obligatorias pero no una ley que impida el deseo de intentar reducir el déficit fiscal a diputadas inspiradas en fantasías homeopáticas o a funcionarios iluminados, eliminando la obligatoriedad de vacunas porque especulan que al quitar tal imposición se vacunará menos gente y así se podrá ahorrar dinero. Ayer leía un trabajo escrito en Estados Unidos en el que se dice que la reducción de un 5% en el presupuesto de vacunas contra el sarampión, por ejemplo, implicaría una carga millonaria para el país, porque los costos en paliar la enfermedad, los días perdidos de trabajo, las defunciones etc. generarían pérdidas millonarias. Sólo con una enfermedad ¡imagínense esta locura de querer hacer que las vacunas sean voluntarias! Porque además, hacer eso, es decir que ya no sean obligatorias, conduciría peligrosamente a que dejen de ser gratuitas. Esa es otra área donde quiero trabajar.

Y quiero trabajar también en proyectos que visibilicen nuestra provincia para que sea justamente reconocida no sólo en los actos del 9 de julio, sino también en los presupuestos. El gobierno nacional que llegó con la idea del federalismo, del cambio, de la transparencia, produjo un enorme desvío de recursos a otras provincias, excluyéndonos de muchas áreas estratégicas de manera que hemos sido perjudicados mucho más de lo que pueden imaginarse. En la de salud por ejemplo, con disminución de partidas para la compra de ambulancias, de leche, de remedios; pero también en el área de turismo, porque la Secretaría de Turismo, que dejó de ser un ministerio, ha mandado partidas a Jujuy, a Córdoba, a Salta pero no ha enviado nada a Tucumán. Esto nos lleva al tema de las transferencias de recursos coparticipables, en el que quiero luchar por acercarnos a una coparticipación más plena, porque sólo la CABA ha aumentado el 250% sus beneficios en la coparticipación con la excusa de que la Policía Federal pasó a ser Policía de la Ciudad de Buenos Aires. La CABA es la ciudad más rica de Latinoamérica, y no digo que no necesite porque yo he vivido muchos años en Buenos Aires y conozco sus problemas, me parece bien; pero de ninguna manera pienso que hoy sea una prioridad destinar altas sumas de dinero a obras faraónicas como el soterramiento del Sarmiento, de $45.000.000.000 que terminarán ascendiendo a más de $50.000.000.000; ¡Eso es el presupuesto de toda la provincia! No es justo.

Me parece que el país se merece una discusión para construir los consensos. Después de las elecciones va a ganar uno, va a perder otro y se ordenarán las diferencias, que es lo que hacen las elecciones y entonces tendremos que trabajar duro para generar consensos. Un consenso real, un consenso entre todos, en donde la figura clave, a mi manera de ver, sea el presidente de la Nación pero también lo sean los gobernadores de las provincias, que son los que tienen el poder territorial real y que pueden discutir la Argentina de todos; no solamente para sacarse una foto en Olivos, sino también para sentarse en una mesa y ponerse de acuerdo en los problemas que nos aquejan y avanzar juntos en sus soluciones.

 

¿Cuál cree que es su mayor logro en su gestión pública anterior?

PY: Yo creo que mi mayor logro ha sido en el área de salud donde logré que la mortalidad infantil de la provincia de Tucumán esté muy cerca de la media nacional. Esto significa que Tucumán ha dejado de ser el furgón de cola de un indicador sanitario, que es quizás uno de los indicadores más trascendentes, porque es inocultable. Al respecto hicimos cosas que nos llenan de orgullo, una de ellas fue que todos los nacimientos en Tucumán se realicen en nuestros hospitales. No hay más nacimientos domiciliarios, no tenemos nacimientos en domicilio porque todas las mamás acceden a los hospitales. Es verdad que en eso nos ayuda la geografía, la cercanía, pero hemos hecho que en cuatro maternidades nazcan todos los chicos, del sector público: el Hospital del Este, que tiene una maternidad nueva; la Maternidad de Concepción, que también es reciente; el Hospital Avellaneda y la Maternidad de Las Mercedes. Así que los 20.000 nacimientos del sector público, se realizan allí, donde las parturientas gozan de todos los servicios para un parto seguro y humanizado, en un ambiente donde los puede acompañar un familiar y en el que a los bebés los recibe un neonatólogo. En efecto, si éste nace prematuro, que es la primera causa de muerte infantil en la Argentina, contamos con una neonatología que los recibe, los contiene y les garantiza una sobrevida, de la misma manera que se hace en el sector privado que, en calidad, era tres veces superior cuando nosotros empezamos. Eso ha generado cientos, pero cientos de chicos que hoy viven y que hubiesen muerto si no se hubiera creado toda aquella infraestructura. Como pediatra, porque vengo de ese “palo”, ése es quizás el mayor orgullo, porque entre otras cosas, implicó un debate ideológico que no ha sido fácil pues hubo momentos en los que nos hemos tenido serios enfrentamientos con Ocaña, porque ha habido mucha pelea para que esto no se hiciera, o se hiciera de otra manera… peleas que se han dado en foros internacionales. Insisto, si me preguntan por la satisfacción por mi trabajo, esto es lo que más me ha gratificado, pero no creo que la ciudadanía tucumana reconozca esto, porque no es evidente… porque no salta a la vista. No, no creo… Lo que se reconoce tiene más que ver con la flexibilidad del sistema de salud, el aumento en la cantidad de guardias… posiblemente los hospitales nuevos. Otra cosa que se me reconoce es que hemos estado siempre dando la cara y defendiendo a la provincia; me refiero a que soy una cara que ha sido bastante expuesta, digamos, en los medios, discutiendo la gestión y defendiéndola cada vez que hiciera falta; tanto en los tradicionales como la radio o la televisión, como también en los medios contemporáneos, en las redes sociales como Twitter, Facebook o Instagram. Quiero decir, dar esa batalla comunicacional para mí también ha sido una prioridad.

 

Finalmente, ¿por qué son importantes las PASO?

PY: Bueno, esa es una pregunta muy difícil, porque ¿son importantes las PASO ahora? La verdad que nosotros somos el único partido en Tucumán que pone muchas listas a disposición del electorado, y por lo tanto, las PASO van a generar una definitiva posteriormente armada con el sistema d’Hondt en la que estarán representadas todas las líneas internas del peronismo. Ninguno de los otros partidos que competirán después en las elecciones de octubre, presenta opciones para las PASO, ninguno. Ni el FIT, ni Cambiemos, ni ningún otro… Con lo cual, de verdad los partidos que no van a presentar al menos dos listas, hacen que las PASO pierdan un poco su importancia. En realidad se transforma en una especie de gran encuesta previa que permite avizorar tendencias y elaborar estrategias. Las PASO fueron creadas para fortificar los partidos políticos, para dar la discusión democrática, porque hay que acordarse que surgieron cuando mucha gente decía que las internas partidarias estaban totalmente arregladas y que eran un lugar en donde nadie podía entrar ya que las listas se hacían entre “gallos y medianoche”. Bueno, esto es mucho más democrático, todo el mundo puede y debe participar para facilitar la superación del estado de cosas que antes se criticaba. Pero… ¿qué ha pasado?, es que la Argentina tiene, me parece, cierta facilidad para armar partidos políticos y entonces cuando uno no puede competir por dentro, ¿qué hace?, pues… arma un partido político y va por fuera. Bueno, eso no va a fortificar a los partidos porque se corre el peligro de una dispersión. Creo entonces que ésta es otra de las discusiones que hay que dar en el Congreso Nacional. Hoy es una ley, hoy hay que cumplirla, hoy nosotros estamos contentos de ir a las PASO porque creo que nuestro espacio será uno de las más competitivos en cuanto a posibilidades. Eso nos fortalece y es un motivo de orgullo que participen distintos compañeros dentro de nuestro partido porque, en realidad, si en algo acordamos es en que, los que nos diferencia nunca será más profundo que lo que nos opone a Macri y a Cambiemos. En eso estamos todos de acuerdo.

 


Pablo Yedlin
Tiene 51 años, casado, tres hijos. En 1990 obtuvo la medalla de oro otorgada por la UNT al mejor promedio de la Facultad de Medicina. Se especializó en Pediatría, Terapia Intensiva Pediátrica y Neonatología. Tiempo después, hizo otra especialización en Sistemas de Salud en el Hospital Italiano de la CABA y en ISALUD. Es asimismo Profesor Titular de la Cátedra de Salud Pública en la Universidad San Pablo-T. En 2003 asumió como Secretario de Coordinación del Ministerio de Salud de la provincia y en 2004 como Secretario Ejecutivo Médico. Ya en 2007 y hasta 2015 asumió como Ministro de Salud Pública de la Provincia. Actualmente se desempeña como Secretario General de la Gobernación de Tucumán.